El fútbol y los políticos

1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (1)
Loading ...

Se hace difícil aceptar que casi siempre el ‘medio’ a usufructuar para la salvación de situaciones límites, sea el fútbol, pero, como es el mejor ‘salvoconducto’ para llegar rápida y sentimentalmente al pueblo, se recurre a él a sabiendas que su sola mención acorta caminos y suaviza tensiones entre partes irreconciliables, de no mediar un balón y todo lo que éste implica.

Allá por el siglo XIX, el filósofo alemán Karl Marx sentenció con la frase ‘La religión es el opio del pueblo’, el nefasto influjo adormecedor que producían las iglesias sobre la conciencia del proletariado, cuando en plena época de la explotación de las masas obreras, la fe religiosa actuaba como una droga que mantenía a la plebe sedada y distraída para no pensar en la opresión que sobre ella se ejercía. En estas épocas modernas, se podría aplicar la expresión de Marx, traspasándola al fútbol, y el resultado sería exactamente el mismo que dos siglos atrás.

Aprovechando que lo que se presume funciona, seguramente sin importarle personalmente el resultado deportivo, el presidente del Gobierno de España, Mariano Rajoy, ha ‘suplicado’ a los integrantes de la selección campeona del mundo, que gane la Eurocopa de Ucrania y Polonia para ‘proporcionar un gran subidón de moral, aparte de vuestra recompensa personal, para hacer felices a mucha gente’… En un claro evento de proselitismo político que más le sirve a su partido que al pueblo español en los malos tiempos que corren por toda Europa.

Lo destacado y respetable de este ‘acto’ de súplica pública hecha en la concentración del actual campeón de Europa, ha sido la réplica inmediata del técnico Vicente del Bosque, quien hoy, a renglón seguido de las palabras del jefe del Ejecutivo, contestó a dichos ‘ruegos’ con un: ‘Estamos acostumbrados a la presión, defendemos el título y somos campeones del mundo, aunque ganar no creo que sea la solución para España’… Más diáfana, elocuente y honesta que la contestación del entrenador salmantino, sólo puede ser el agua cristalina.

Como si los otros países europeos no necesitaran la victoria en estos momentos y por las mismas jodidas razones. Eso sí, Rajoy terminó llevándose la playera con el número 10 a la espalda y su nombre estampado en ella, no se sabe si para intentar ponérsela y jugar con los mismos códigos que pregona un futbolista que viste la misma camiseta para generar juego a favor de su equipo, o para usarla como pijama de noche y soñar con ser un ‘fantasista’ italiano.

Robert Eizmendi – Corresponsal España

 

No related posts.

Tags: , , , ,

Herramientas Interactivas
  • Valoración
  • 1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (1)
    Loading ...
Comentarios