No le faltó a la verdad, pero sí a la dignidad
- 10 de Julio de 2012 a las 2:40 am EDT | por Robert Eizmendi |
La condición humana descansa en la esencia de cada uno de nosotros y en la dignidad para mantenerla a través de ciertos principios, y la de Marcelo Bielsa, el entrenador del Athletic de Bilbao, parece haber sucumbido a ella en unos folios de la Junta Directiva de la entidad vasca en la que su presidente, y mentor de la llegada del técnico argentino al club rojiblanco, le confinan a la categoría de ‘asalariado desacreditado’ en el significado real que el concepto de la palabra ‘empleado’, enunciada como tal en el comunicado de prensa, ha demostrado tener.
Escuché decir una vez a Marcelo Bielsa que los principios y la dignidad no se negocian, y esa corta y lapidaria frase se quedó conmigo desde entonces como representación de una figura pública a la que admiré hasta ahora en que le he visto caminar por Lezama, con la cabeza baja, vencido y degradado, al menos hasta donde llega mi concepto sobre la entereza humana que contempla principios, dignidad y esencia en su estado más puro.
En el Palacio de Ibagaine, sede del club, el trato de Josu Urrutia y sus dirigentes hacia Bielsa, tiene una connotación claramente anárquica basada vaya a saber en qué clase de conveniencias, y la lectura de lo sucedido nos conduce a dos presunciones que nacen de los actos ya por todos conocidos.
El primero, lo he dejado expuesto con absoluta claridad entre líneas; Marcelo Bielsa a sido reducido a una especie de escoria humana aceptando tal condición con su retorno a los entrenamientos en la ciudad deportiva que el club posee en Lezama, negociando con su presencia en los entrenamientos aquella dignidad que el me enseñó a no negociar y que hubiese deseado estar equivocado al verle con mis ojos caminar el terreno donde todavía Construcciones Balzola, empresa encargada de llevar a cabo la reforma de las instalaciones de Lezama y socio de la Fundación Athletic desde hace nueve años, continúa con su ‘estafa, robo y engaño’, acorde al ‘empleado con cargo de entrenador’ en el club vasco que, ciertamente, no faltó a dicha verdad.
La segunda, es la utópica reacción que pueda encontrar a corto plazo en la Junta Directiva del Athletic de Bilbao en pleno, pidiendo disculpas a Bielsa, despidiendo a Urrutia, a sus gregarios, y rehaciendo la obra mal hecha en las instalaciones de Lezama que tan a conciencia proyectó el entrenador argentino para bien del propio club.
Aun así, me temo, la delgada línea de la confianza no se volverá a consolidar entre el estratega y la entidad de la que ahora reniega aduciendo, en el grito silenciado de su cuenta en Facebook, que él no ha faltado a la verdad, con lo cual quien ha salido perdiendo en esta afrenta no es de ningún modo Bielsa, ni Urrutia, ni el Athletic de Bilbao, sino aquellas personas que mal creímos que la dignidad no se negociaba a ningún precio.
Robert Eizmendi – Corresponsal España
Related posts:
- Alguien voló sobre el nido de Lezama
- Bielsa, Belauste, y el camino de la convicción
- Una muy mala noticia para José Mourinho
- La confianza que otorga la fe
- Fútbol, que te quiero fútbol
Tags: Athletic Club de Bilbao, Complejo Deportivo de Lezama, Construcciones Balzola, Josu Urrutia, Marcelo Bielsa, Palacio de Ibagaine
Publicidad | Vea su anuncio aquí
Noticias de Fútbol
- Cartaginés goleó al Herediano en el juego de ida y palpita el título de Verano
- Barcelona frenó al Emelec con un doblete del argentino Nauhelpán
- Olimpia campeón por cuarta vez consecutiva al vencer al Real Sociedad
- Luis Angel Firpo y FAS disputarán final del fútbol salvadoreño
- DC United le igualó a Kansas City y terminó con una racha negativa
- En Brasil ya ven inminente que Neymar deje Santos en poco tiempo
- Comunicaciones ya saborea cuartos de final del torneo Clausura 2013
- Corinthians le arrebató el título paulista al Santos de Neymar
- El Milan salva su presencia en la Liga de Campeones; el Udinese, a Europa
- River se quedó con las ganas de aspirar al liderazgo al igualar con Unión



Los Más Comentados