La ‘Garra Charrúa’

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Habría que remontarse al 16 de julio de 1950, en el Estadio Maracaná de Río de Janeiro, para hurgar en los orígenes de la acuñada ‘Garra Charrúa’ que define, y en ocasiones sentencia, a todo lo que deviene de la palabra Uruguay; a cada reacción, más que a una acción, que un jugador de fútbol de aquel pequeño país sudamericano revive mística y orgullosamente por los terrenos de juego del mundo.

Aquel gol de Alcides Ghiggia, a los 79 minutos de partido frente a Brasil en la Final del Mundial de 1950, no solamente significaba la obtención del título para los dirigidos por Juan López, con tragedia para todo un pueblo sumido en la tristeza inconsolable de su portero Moacir Barbosa, sino que condenó, además, a todo lo que fuese uruguayo, a asumir desde entonces, que se debía defender la ‘Garra Charrúa’ a toda costa y contra quien fuese.

El sentimiento de pertenecer a un territorio geográfico mínimo, entre potencias de la región, colaboró en la identificación errónea de asimilar que cada uruguayo debía ser un Obdulio Varela, y emular la fiereza del capitán de aquel equipo que se alzó con la Copa del Mundo ante un anfitrión que ya tenía la fiesta preparada, para festejar lo que aún no había obtenido sino en un sueño que se transformó en pesadilla.

A partir de entonces, el reconocimiento de un futbolista uruguayo se asimiló más con el ímpetu y entrega física del gran Capitán Varela, que con la clase exquisita de Juan Alberto Schiaffino, autor del gol del empate en aquella final frente a la verdeamarelha de Flavio Costa.

A día de hoy, aquella tan mentada ‘identificación’ continúa siendo patrón de medida cuando se adquiere un futbolista uruguayo en el mundo entero; así llega Christian ‘Cebolla’ Rodríguez al Atlético de Madrid de Diego Simeone, con todas sus aptitudes de buen jugador de fútbol, pero, por encima de dichas cualidades, con su ‘bravura y hombría’ por delante en el listado de su capacidad deportiva.

Así, ante el Athletic de Bilbao, y como tantas otras veces, debió demostrar el por qué la entidad colchonera le adquirió, y en una alternativa del encuentro frente a los de Marcelo Bielsa, volvió a sentar precedentes en una muy dura entrada contra Borja Ekiza, propia de la mal entendida ‘garra’ con que el fútbol charrúa vive engañado desde el célebre ‘Maracanazo’.

Robert Eizmendi – Corresponsal España

 

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