El riesgo de un método de juego

1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (0)
Loading ...

El final de un ciclo en el fútbol es, en realidad, la certeza de ya no obtener más beneficios del juego que se practica, y a veces, esto, lleva a un equipo a la obsesión en insistir con lo que no corresponde, derivando justamente en la caída a un abismo que podría haberse evitado.

En la actualidad hay dos casos muy particulares, a los que podrían sumarse otros alrededor del mundo que insisten en desarrollar un método de juego que ya tiene un antídoto eficaz, y que de no mediar variaciones en sus planteos, conducirán a éstos equipos irremediablemente al fracaso y al final de tan exitoso ciclo.

El FC Barcelona y la Selección de España van por ese mismo camino, curiosamente con casi los mismos futbolistas; ambas escuadras practican un fútbol similar, la posesión del balón orillando el hartazgo, dominio de la lateralización abrumadora, y por momentos aburrida, falta de profundidad ofensiva, y sobre todo, ausencia de variantes cuando se enfrentan a rivales que cierran los espacios de circulación y se arremolinan en las cercanías de su propia portería.

Cuando esto sucede, quiero decir, cuando se encuentran que el adversario le controla en su propia mitad del terreno de juego, y encima puede complicarle en el contragolpe, tanto el conjunto de Vicente del Bosque, como el de Tito Vilanova ahora, caen en el desencanto futbolístico y, al margen de la excelente e indiscutible calidad de sus jugadores, terminan presas de su impotencia y frustración.

Le ha pasado al Barça ante muchos contrincantes esta temporada y, ello, les ha sumido en ese estado de ‘pasotismo’ en que hemos visto a los catalanes en muchos de sus últimos partidos.

Como de manera similar le ha ocurrido también al seleccionado español ante algunos combinados nacionales, Finlandia en Gijón sin ir más lejos y, a pesar del sufrido triunfo, ante la Francia de Didier Deschamps anoche en París.

Me pregunto entonces, viendo estos partidos, si ser el dueño del balón significa necesariamente tener asegurada la victoria sin buscar variantes en los métodos de juego para contrarrestar planteos que terminan siendo propuestas distintas al original, es decir antídotos al veneno del toque intrascendente en que suelen transformar, tanto España como el Barcelona, sus encuentros.

Más excusas tiene el conjunto azulgrana que la Selección campeona de Europa y del Mundo, puesto que no cuenta en su plantilla con jugadores que puedan brindarle ese plus de cambio, sin embargo, Del Bosque sí tiene de donde elegir, y no lo hace, refugiándose una vez más en un dulce 1-0 como si le hubiese ido la vida en ello.

Los cambios en un método de juego no significan traición a un estilo, sino que, en ocasiones, significan inteligencia para remediar lo que podría ser irremediable más tarde… cuando ya sea demasiado tarde.

Robert Eizmendi – Corresponsal España

 

Related posts:

  1. El juego de Rafa Márquez
  2. Mourinho contraatacará hasta el final, ¡es su juego!
  3. No es culpa del juego en sí
  4. El “juego” de la buena pipa
  5. Di Stéfano entra en juego

Tags: , , , , , ,

Herramientas Interactivas
  • Valoración
  • 1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (0)
    Loading ...
Comentarios