La virtud de los santos

  • 26 de September de 2011 a las 12:23 pm EDT | por Jorge Cancino |
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José vargas, Pulitzer Prize-winning journalist and undocumented immigrantEn los últimos seis años he escrito una larga lista de reportajes, crónicas, entrevistas y artículos relacionados con la reforma migratoria. Que vuelve, que regresa, que asoma, que fracasa, que otra vez viene, que la vuelven a lanzar, que esta vez sí, que a última hora no, que quizás, a lo mejor…

No hay reforma migratoria. Y dudo que el Congreso la apruebe en lo que queda de 2011 o 2012. Ni siquiera hay indicios de que se vaya a registrar un debate en el que se contemple una vía de legalización ordenada para los 11 millones de indocumentados. El que diga lo contrario miente. O simplemente está vendiendo esperanzas, porque de esperanzas se vive en tiempos de campaña electoral.

Para que la reforma migratoria se apruebe en el Congreso se necesitan 218 votos en la Cámara de Representantes y 60 en el Senado. Así de simple. Y la Cámara está controlada por los republicanos, quienes han reiterado innumerables veces que no apoyan ninguna iniciativa que huela, ventee, sugiera, recomiende, incluya una amnistía o la legalización para sin papeles que carezcan de antecedentes criminales.

Los republicanos poseen 242 asientos en la Cámara y los demócratas 193. Punto. No hay más que decir. Su estrategia es no respaldar la reforma migratoria y en ello se mantienen firmes. Les dio resultados favorables en los comicios de medio mandato del primer martes de noviembre de 2010 cuanto reconquistaron la Cámara y casi lo logran en el Senado.

De los 51 senadores demócratas, al menos cuatro (los dos de Montana, West Virginia y Nebraska) no garantizan que votarían una propuesta para conceder algún tipo de beneficio a inmigrantes sin papeles. Eso significa que realmente los demócratas tienen 47 votos seguros más la promesa de los dos asientos independientes. Es decir 49. Los republicanos –o la postura republicana- sobre este tema, domina el Senado de Estados Unidos.

Este es el escenario actual de la reforma migratoria. ¿Para qué entonces presentar un panorama distinto? ¿Vale la pena forjar ilusiones? ¿Para qué crear falsas expectativas?

Según algunos activistas, como Jorge Mario Cabrera, director de comunicaciones de la Coalición de los Angeles por los Derechos Humanos de los Inmigrantes (CHIRLA): la Casa Blanca, el Congreso y la comunidad inmigrante “nos encontramos dentro de un círculo vicioso que, desafortunadamente, no va a cambiar ni este, ni el próximo año”.

“El único cambio que veo es el hecho que la comunidad debe empoderarse más a través de las urnas, del voto, porque mientras más conocimiento tengamos acerca del voto, nuestra voz será escuchada con mayor fuerza en el Congreso”, agregó Cabrera.

El escenario es magro, estrecho, mezquino y esquivo. No habrá reforma en 2011, dijo el activista, “pero en 2012 seguiremos empujando la idea de que el Presidente Barack Obama apruebe, cree ciertos alivios administrativos y haya avances en esa área. No creo que se registren avances en cuando al Dream Act o la reforma migratoria, pero sí alivios administrativos que nos permitan descansar de esta tormenta que nos ha acechado por tres años”.

En 2008 Obama prometió que durante el primer año de su mandato empujaría una reforma migratoria comprensiva. No cumplió. Razones hay muchas: crisis económica, guerra en Irak, guerra en Afganistán, reforma de salud…

“Aumentaron las deportaciones”, subrayó Cabrera, quien reiteró que entre seis y siete de cada 10 de los más de 800 mil indocumentados expulsados entre los años fiscales 2009 y 2010 “carecía de antecedentes criminales que los convirtiera en una amenaza para la seguridad nacional”.

Entre las “soluciones administrativas” que barajan las organizaciones se incluyen, entre otros, la activación de la Sección 245(i) de la Ley de Inmigración y la suspensión permanente de las deportaciones. “Serán los votantes quienes le indicarán tanto a demócratas como a republicanos hacia dónde se tiene que mover el tema”, dijo Cabrera. “Tenemos que seguir batallando para que la inmigración y el futuro de los 11 millones de indocumentados no pierda importancia en el debate nacional”.

Así las cosas, no habrá reforma migratoria ni en 2011 o 2012. Y para 2013 dependerá del nuevo Congreso a ser electo el próximo año.

La paciencia es la virtud de los santos. Y también de los 11 millones indocumentados que viven escondidos en las sombras de Estados Unidos.

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Comentarios
Mostrando -49 - 1 de 1
    Mariana Atencio
    5:12 pm
    September 26th, 2011

    Jorge saca los cálculos y concluye que no puede haber reforma migratoria. Para todos aquellos que piensan que puede haber reforma antes de 2013, think again. Excelente post!