Las Pro-Maniobras del Aborto, parte 2: Los Pro-Life

1 Estrella2 Estrellas3 Estrellas4 Estrellas5 Estrellas (0)
Loading ...

Mi inmersión en el tema del aborto comenzó cuando decidí ser periodista profesional; mi debut como colaborador de la revista peruana Somos sería un informe sobre los abortos clandestinos en Lima. Por entonces, entre fines de 2001 y comienzos de 2002, el debate peruano giraba en torno a la Píldora del Día Siguiente, y con ese marco me hice pasar por un novio en problemas por su chica gestante en varias clínicas clandestinas, y realicé multitud de entrevistas a favor y en contra, entre ellas al entonces Ministro de Salud, Dr. Fernando Carbone.

Carbone era por entonces la piñata favorita de las lideresas de las ONGs peruanas más influyentes principalmente el tema de derechos femeninos, el Centro de la Mujer Peruana Flora Tristán y el Movimiento Manuela Ramos, cuyos simpatizantes promovían hacia él calificativos de “retrógrado” y “cucufato”. Peor aún, Carbone había sido recomendado para el puesto por su antecesor, el Dr. Luis Solari, connotado conservador local vinculado a las agrupaciones católicas Opus Dei y Movimiento de Vida Cristiana.

En mi entrevista con Carbone, éste me dio argumentos bastante razonables para dudar del compuesto conocido como Levonorgestrel (medular para la píldora mencionada), siendo la principal objeción dada que algunos “estudios” realizados afirmaban que este compuesto no prevenía la unión de espermatozoide y óvulo, sino que aniquilaba lo que ambos ya habían generado, una primera etapa de gestación humana. Carbone se animó a explicarme los mecanismos de la píldora, incluyendo el mentado tercer mecanismo –que sería el abortivo–, razón por la cual el Ministerio de Salud del Perú no podía “poner en circulación un producto cuyos efectos estén en debate”.

Carbone ni por asomo mencionó algún motivo religioso detrás de sus decisiones y cuando presioné por una respuesta, lo negó de plano. Apagué mi grabadora y volví a la redacción.

Tiempo después (quisiera precisar la fecha exacta, pero la verdad no lo recuerdo), convertido yo en un incipiente pro-vida (usaré de aquí en adelante la expresión en castellano), acudí a una reunión en casa de la ya desaparecida neurocirujana Blanca Neira (quien luego sería condecorada a manera póstuma por la Conferencia Episcopal Peruana debido a su labor pro-vida) y por supuesto, me topé con Carbone. Ya había dejado el cargo. Sin estar yo del todo consciente, resulta que me había metido en un cónclave de líderes pro-vida.

“Vamos a hacer una oración para pedirle a nuestra Madre María que nos ilumine en nuestra lucha por la vida”, dijo Carbone, y fue entonces la primera vez que experimenté la completa soledad de descubrirme manipulado como periodista. Me persigné, seguí la oración, y pretendí ignorar la lenta devastación de mi fe católica recién recobrada hacía poco tiempo.

Un nuevo desmoronamiento que recién comenzaba esa noche.

*  *  *

Me gustaría conocer a alguien que se oponga al aborto por motivos no religiosos. Alguien que de manera racional y aconfesional me diga “mire señor, como seres humanos todos merecemos nacer”.

El problema es que la religión coloca anclajes emocionales en nuestros impulsos. Sin religión todo sería posible, incluso lo más abyecto. Por ello, contra el avance científico atrevido e iconoclasta la Iglesia Católica promociona doctrinas como la bioética que, en resumidas cuentas, promulga el absoluto galimatías de enmarcar ciencia dentro de fe.

De eso se aprovechan los pro-vida, de nuestra necesidad de fe, para envolvernos en discursos que al final lo que buscan es militancia en lugar de entendimiento. Cierto, a cualquiera le generan rechazo los experimentos con embriones humanos o cosas similares, pero para eso están los pro-vida, esperando con los brazos abiertos a los potenciales adeptos que huyan espantados de los excesos de la ciencia mundana

¿Cómo darse de cuenta que uno está siendo atraído a la ideología pro-vida?

Los pro-vida, con la Iglesia Católica detrás de ellos, usan a menudo la palabra “verdadero” en lo que pregonan con sus banderas blancas para envolver a quienes buscamos respuestas, que somos muchos. Esa es la manera más fácil de detectarlos: frasecillas como “verdadero amor”, “verdadera sexualidad”, “verdadera libertad”, “verdadera felicidad”. Es cuando uno les pregunta qué quieren decir con eso que hemos mordido el anzuelo.

Y qué difícil resulta liberarse de él.

La “verdadera felicidad” es “configurarse” con Jesucristo, nos enteraremos, porque él es “el Camino, la Verdad y la Vida”. Configurarse con Cristo, solo en lo que  a sexualidad humana se refiere, significa aceptar los dictados cultivar el pudor, no masturbarse, no tener sexo hasta el matrimonio (y aún dentro del matrimonio, solo para la reproducción) y para fines de planificación familiar, usar métodos naturales de anticoncepción. ¿No te gusta? Resulta que eres mediocre porque no te atreves. ¿Ya no quieres saber nada de las complicaciones de Iglesia Católica? Imposible, porque todos estamos llamados a la santidad.

Eso no es todo. Lo que términos que la sociedad usa, tales como “planificación familiar”, “salud reproductiva”, “aborto inducido”, o “género” no son sino –como aprenderemos– términos que pertenecen a una cultura de la muerte. La teoría de la evolución es cuestionable. La teoría de la liberación es marxista. Todo lo que no incluye a Cristo en esencia está mal.

Un momento, ¿tanta cosa por una pastillita? Lo que uno desea es decir “no estoy de acuerdo con el aborto” sin comerse discursos ajenos.

Basta una sola señal de simpatía a la causa antiabortista para ser captado. Primero es una invitación a una próxima reunión, luego los bombardeos de llamadas y correos electrónicos presionando por tu presencia, y si más te resistes, con astucia te inventarán un cargo de coordinador de algo y zas, ya eres un pro-vida. Lentamente, la presión de tu nuevo grupo te hará modificar algunos patrones de conducta y…

*  *  *

Resulta que la Iglesia es muy consciente del resquebrajamiento en sus fueros (pedofilia, homosexualidad, corrupción, etc.), y esto ha alentado la supremacía de grupos como el Opus Dei y el Sodalicio de Vida Cristina (de donde sale el Movimiento de Vida Cristiana), quienes proclaman una Nueva Evangelización. Esta incluye una presencia sólida pero sutil en los medios de comunicación y en la política; si antiguamente se sabía quién era quién y un representante político declaraba de modo abierto sus filiaciones religiosas, ahora la media voz es la norma en América Latina. En el Perú esto pasa por reclamar para sí la rebelde (por liberal) Pontificia Universidad Católica, y en México la victoria de frenar el avance del aborto legal. El Cardenal peruano Juan Luis Cipriani puede no ser nada sutil pero sus herramientas lo son, y por supuesto, se trata de un connotado miembro del Opus Dei.

Una estrategia más osadas ha sido declarar un “Día del Niño por Nacer” en Guatemala, Chile, Costa Rica, Nicaragua, República Dominicana, Brasil, El Salvador, Uruguay, Perú, México, Cuba y Ecuador. La movida es astuta y digna de sacarse el sombrero: Si un gobierno aprueba de manera oficial un día de defensa a la vida, ¿cómo podría jamás firmar leyes que permitan abortos?

Una vez más, por supuesto. El Día del Niño por Nacer elegido por los pro-vida es el 25 de marzo, el día que se celebra la Anunciación del Ángel a la Virgen María de que Jesús está en camino. “Nuestro proyecto no es de ningún partido o iglesia sino un reclamo de dignidad universal que ampara la justicia y que debe proteger el derecho,” se lee clarísimo en este documento llamado “¿Qué significa ser pro-vida?” Si esto no es por lo menos ser tendencioso, entonces ¿qué lo es?

Así las cosas, pro-vidas y pro-choices tienen en la opinión pública su máxima presea. Pero los pueblos agradecerían un poco más de transparencia y respeto a la individualidad de cada uno, algo que representa un desafío ideológico pero que no estaría de más pedírselo a la Iglesia Católica (para malas nuevas, “católico” significa “universal”, así que por definición nadie se salva de que la institución se meta donde le plazca).

En lugar de por causas y victorias para la trinchera de uno debiera combatirse por el bienestar de Latinoamérica en estos temas. Lo que entienda cada lado por “bienestar” sería cosa de un interminable debate aparte pero me atrevo a sintetizarlo en una frase que nos ha legado la sabiduría histórica:

“Vive y deja vivir”.

@smairata

Tags: , , ,

Herramientas Interactivas
  • Valoración
  • 1 Estrella2 Estrellas3 Estrellas4 Estrellas5 Estrellas (0)
    Loading ...
Comentarios
Mostrando -49 - 1 de 2
    entenjuicio
    12:33 am
    March 1st, 2012

    pues esta sucediendo casi lo mismo que sucedió con la propaganda del condón, incitando a los tantos jóvenes a que empiecen a jugar al sexo a temprana edad aunque se joda la dignidad….
    Desde mi primera demostración en contra del aborto en el centro de Chicago, pude notar que el pueblo afectado no fue invitado..entonces ya sabemos de una agenda oculta con eso de los antiabortistas..ya no asisto a esas campañas falsas de supuestos antiabortistas, que tan solo son campañas a favor del aborto..un hablar muy bonito y un rezo religioso nos ha llevado a un aumento de los tantos niños masacrados en manos de los criminales abortistas, pues ya son respaldados por los mismos antiabortistas..y es así !!

    entenjuicio
    12:33 am
    March 1st, 2012

    EL MUNDO SE LLENA DE CRIMINALES ABORTISTAS
    Los abortos continúan en aumento, pues todos quieren gozar aunque quieran matar..
    Desde que los controladores aprobaron la maldita ley del aborto en los años 73, los abortos han estado creciendo..y se ha creado un crical con esta maldita ley, que ahora se ha podido probar que las campañas antiabortos parecen estar a favor del aborto, pues no están trabajando con la seriedad de alguien que en verdad esta en contra del aborto..pues no convocan a las personas indicadas y mas perjudicadas..porque aquí hay gato encerao con estas campañas ya que los abortos continúan en crecimiento..y lo digo yo que lo he vivido entre los que pretenden estar en contra del aborto..